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Presentación de «Emboscaduras», de Pedro Morales Elipe

Emboscadura XXII

Del 9 de enero de 2021 al 13 de febrero de 2021 M a V: 17-20h | S: 11-14h

Un texto sobre Emboscaduras, por Concha García González y Pedro Morales Elipe.

CGG: Pedro me habla de una lona, y la coloca mentalmente sobre un cubo, en el espacio imaginado de la galería. Hablamos de la lona como resultado de un procedimiento técnico que permite relacionar dimensiones: lo pequeño magnificado, el píxel que aparece (el píxel que Pedro no dibujó pero que la tecnología dibuja), ese píxel-tiempo inventado al pasar del papel a la lona, resultado de un proceso técnico, pero objeto del proceso reflexivo que lo lleva más allá de sí misma.

¿Cuál es la relación del proceso del dibujo con el proceso técnico de creación de esa lona, que reproduce un dibujo? El dibujo también es una re-composición, como la lona. ¿De dónde surgen tus dibujos?

PME: Empecé a trabajar sobre fondo negro, utilizando blancos de irregular intensidad para los trazos, las líneas o las manchas; se me abrieron dos frentes de trabajo paralelos y complementarios a un tiempo. Uno de ellos, el primero, hace referencia al mundo de las ilusiones, a la espera del acontecimiento decisivo, algo parecido a una promesa siempre deseada y sistemáticamente incumplida, pero aun así necesaria: Noche de Reyes, la llamé, y luego quedó en Emboscadura.

La idea o el tema viene asociado a un mundo sin domesticar, en donde “lo mágico” se realiza. Dibujos en estado bruto, tanteando incertidumbres y desasosiegos. Una especie de condensación fue dando paso a la figura: ésta abrió el camino, fue surgiendo desde lo oscuro y desde lo negro fueron también apareciendo las figuras como trozos casados de cierta entidad mayor: una túnica cubriendo parte de un rostro; el brazo sobre la espalda; un viejo volviendo la cabeza; un movimiento cómplice de la mano.

La segunda brecha abierta se visibiliza en la figura del emboscado: en su afán de ocultamiento surge de la necesidad de recomponer los fragmentos.

CGG: La emboscadura: «Irse al bosque», «emboscarse», de esta manera comienza el texto de Ernst Jünger, que hoy tomamos como uno de los puntos de referencia. Remite a una ocultación, que pretende trabajar sobre aquello a lo que Callois se refería como “el problema último de la diferenciación”: diferenciación de la luz y la oscuridad, la vigilia y el sueño, lo animado y lo inanimado, el organismo y su entorno. Lo emboscado puede participar de una ocultación por fusión: de un mimetismo.

En tus espacios de emboscaduras, Pedro, personajes, arquitecturas, naturaleza y cosas, son atravesados y envueltos por la oscuridad y se funden con el espacio: verdadero protagonista de lo que se oculta. Personajes, arquitecturas, naturaleza y cosas, aparecen bajo el hechizo del espacio no-organizado que les rodea.

En el texto “Mímesis y Legendaria Psicastenia”, Roger Callois identifica, en ambas circunstancias, un vitalismo y atracción por el espacio en el que la forma pierde su soporte y difumina sus límites, expandiéndolos. Se trataría de un “instinto de resignación” orientado a un modo reducido de existencia,”. Personajes, arquitecturas, naturaleza y cosas no están en el medio: son el medio, entregados a una “solicitación del espacio”.

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